Cada fábrica tiene su proceso, y no hay dos iguales. Comeva diseña soluciones y automatismos a la medida de quien los va a usar — carga, descarga, volteo, apilado — y escribe el software que hace funcionar la línea como un todo. No es automatización de catálogo: se parte de lo que ya está montado en su taller y a partir de ahí se diseña la solución.